CINETIPS: CONSEJOS PARA ARMAR UN CINE CLUB

Casi a mediados del año antes de que abriéramos el blog, presentamos en redes sociales un texto relacionado al tema de cine clubismo, más preciso sobre como armar un cine club de manera guerrillera (como nos gusta hacer las cosas aquí en Film Fellas Club), en ese primer texto enseñábamos sólo algunos de los aspectos principales para poder organizar un cineclub  y ponerlo en marcha. Ahora y gracias al texto de Aquí cine y el libro “Manual de Cineclubismo” , ampliamos un poco más la información para poder conocer un poco más  a fondo la manera legal de realizar un cineclub.

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  1. La pasión cinéfila: Lo primero de lo que debemos estar seguros es que el cine sea un aspecto importante en nuestras vidas. Si disfrutamos profundamente la experiencia de ver películas de varios estilos, de todos los géneros y de diferentes procedencias, y, además, somos capaces de ver cine todo un fin de semana completito (o quizá la semana entera), entonces está claro que lo nuestro es el séptimo arte y podemos dedicarnos a esto.
  2. Locación: Las nuevas tecnologías permiten llevar a cabo las actividades de cineclub en múltiples ámbitos. Habría que encontrar un lugar estratégico para ubicar nuestro cineclub. Lo ideal sería asociarnos con algún instituto de cultura local, un museo o una galería que cuente con espacio suficiente para recibir a una nutrida audiencia y que, a su vez, tenga el interés de sumarse al proyecto. Otras opciones serían cafés, bibliotecas, universidades, escuelas, algún gimnasio local, en fin, solo se necesita espacio y disposición de los involucrados.
  3. El equipo técnico: Hay que asegurarnos de contar con el equipo adecuado para exhibir: un proyector digital, un reproductor de DVD o Blu-ray y unas bocinas externas. Conseguir estos elementos y montar una pantalla no es tan complicado, y la inversión sería realmente pequeña (aunque mucho de esto dependerá de nuestras circunstancias y de los potenciales patrocinios que podamos conseguir).
  4. Atención a los detalles: Si se programan películas en horas del día, es necesario tener en cuenta los niveles de luz de la sala, por lo tanto es necesario pensar en cortinas o cartulinas negras para oscurecer el espacio. Una sala demasiado iluminada conspira contra la concentración de los espectadores y empeora la calidad de la imagen. Antes de la proyección de la película, es necesario “chequear” el sonido, el funcionamiento del reproductor y la calidad de la copia. Es conveniente proteger de golpes y polvo a los equipos y materiales además de mantenerlos limpios, teniendo cuidado de los elementos técnicos, del alquiler de películas, de la organización y puesta a punto de todo lo necesario para el funcionamiento de la actividad. Las películas deben guardarse siempre en su cubierta original o caja.
  5. El equipo operativo: El equipo operativo son un grupo de personas que están interesadas en llevar cine a un público; puede estar compuesto de muchísimos integrantes en rotación, puede ser un equipo fijo o ser sólo una persona, sin embargo, siempre es recomendable crear un equipo con varias personas y hacerlo crecer. El equipo operativo es el proyecto de exhibición. Deben ser personas comprometidas, apasionadas, disciplinadas y críticas, deben estar enamoradas de lo que hacen y saber que si alguno de los miembros de este equipo falla puede ser que la proyección no se realice. Los integrantes del cineclub forman un equipo que, aunque no sea fijo y contemple el recambio de sus miembros, debe planificar dichas tareas y garantizarlas distribuyendo responsabilidades, previendo los tiempos, etc. Lo segundo importante es seleccionar personas con cualidades que te puedan ayudar a llevar a cabo las diversas tareas y actividades del cineclub, como puede ser un técnico, cácaro y sonidista (para la proyección y funcionamiento del equipo), un moderador (para las charlas), un RP (para la promoción o para conseguir invitados y/o filmes), un crítico bloguero (para armar los texto de presentación y también para complementar la información de los ciclos o filmes por medio de un blog), un administrador/contador (para llevar a cabo las cuentas claras), un fotógrafo (para tener pruebas de los eventos), un diseñador (para los carteles), un boletero (para saber las estadísticas de cada función y que además puede presentar encuestas), entre muchos otros. Todo depende de hasta donde quieres llegar y hacer con tu espacio. Aunque puede hacerse de muchas maneras y hay distintas formas de organizarse, el equipo operativo básico es: programador, productor o gestor, cácaro, RP.
  6. La personalidad del cineclub: El siguiente paso es darle una imagen propia a nuestro cineclub. Hay cineclubes dedicados exclusivamente al cine documental, y otros al cine para niños. Podría ser un cineclub que proyectara todo tipo de películas, pero dirigido a un público en específico: ya sea que tomemos en cuenta a la comunidad que predomine en nuestra colonia, o bien, basarnos en nuestros gustos propios, ya que a fin de cuentas, los que invariablemente asistiremos a nuestro cineclub seremos nosotros mismos. Lo “medular” de un cineclub, es la organización de ciclos de cine-debate. Esto implica tener en cuenta aspectos tales como para la elaboración de la programación puede hacerse un relevamiento de los intereses de los asistentes, lo que no quiere decir que la selección deba irremediablemente condescender con los intereses del público, es posible que dentro de un ciclo no todas las películas sean “divertidas” o “fáciles” de ver.
  7. La programación: En el cineclub, se pueden programar muestras de documentales, retrospectivas, películas que han sido importantes en la historia del cine (clásicos), vanguardias (nueva ola francesa, neorrealismo italiano, impresionismo francés, expresionismo alemán, comienzos de la cinematografía rusa, las experiencias del dadaísmo y el surrealismo, etc.). Películas que en el imaginario delinearon formas de ver y de vernos en cada década, como también las más representativas de cada género. Podemos iniciar por proponer temas que eventualmente formen ciclos de películas (conceptos como la soledad o la belleza, géneros como el musical o el western, o quizá un enfoque en la cinematografía de algún país o región). Pueden programarse, asimismo, ciclos de “cine de autor”, basados en la obra de diversos directores, bandas sonoras, directores de fotografía, etc. Es posible, igualmente, imaginar muestras sobre el cruce de diferentes temáticas, por ejemplo: el cine y el tango, el cine y los movimientos políticos, el cine y los cambios sociales, el cine y deportes, cine y literatura, identidad, género, derechos humanos, culturas del mundo, tecnología, etc. Tenemos que tener en cuenta el tipo de público al que vamos a dirigirlo y las películas que tenemos disponibles. Si nuestra videoteca es lo suficientemente nutrida como para compararla con un antiguo videocentro, entonces no hay de qué preocuparse. Pero si no, habría que comenzar a investigar un poco sobre distribución de cine en México, entablar relaciones con las principales distribuidoras y convertirnos (si no lo somos ya) en clientes frecuentes de Mixup. Del catálogo que se pueda armar con todo esto, podemos empezar a escoger las películas que nos gustaría programar. Para estos ciclos es recomendable generar guías para el análisis y posterior debate de las películas, a fin de enriquecer los intercambios.
  8. El catálogo: Los cineclubes, a diferencia de las salas de exhibición comerciales, tienen la ventaja de poder programar películas sin estar atados a la nómina de los éxitos del momento. Esto no quiere decir que haya que excluirlos, pero podemos en función de esta ventaja rescatar títulos que pasaron desapercibidos en el momento de su exhibición comercial y que descansan en los estantes de los distribuidores o videoclubes. Por otra parte, también es posible gestionar ante otras instituciones (cinematecas, embajadas, instituciones terciarias y universitarias, centros culturales como el Goethe-Institut, el Italiano, de Brasil, la Alianza Francesa, etc.) la cesión, préstamo o alquiler de películas de valor significativo y no comercial. Aunque la mayoría de las distribuidoras suelen no cobrar por exhibiciones de carácter cultural, siempre debemos de asegurarnos que el dueño de los derechos de explotación de las películas autorice nuestras exhibiciones. En la práctica sucede que muchos cineclubes exhiben películas SIN autorización, ya que nuestro sistema legal está lejos de ser estricto en este sentido. Sin embargo, organizar exhibiciones públicas sin autorización es un delito. Teniendo esto en mente, cada uno deberá tomar la decisión que considere más adecuada.
  9. La coordinación: Para organizar ciclo de cine debate sugerimos entonces considerar las siguientes cuestiones como definir el eje del ciclo (por temas, por directores, por actores, por épocas, etc.).• Búsqueda de las películas en formato de video (videoclubes, instituciones culturales, etc.). Definir, invitar y garantizar la presencia de la persona encargada de coordinar los debates. Diseño e impresión del programa (biografía de directores, ficha técnica de cada película, comentarios críticos, inserción de fotografías y/u otra información considerada relevante). Esta información puede obtenerse a través de Internet, por ejemplo, o simplemente, extraer lo relevante de la información que viene impresa en la tapa de videocasete. En algunos casos puede hacerse una síntesis argumental de la película mirándola previamente y trabajando en equipo con algún profesor de lengua o literatura. Gestión de los gastos: transporte, materiales de trabajo, “publicidad y propaganda, etc. Convocatoria (quiénes, cuándo, dónde, de qué modo, etc.). Acondicionamiento del lugar. Junto con las actividades propias de la programación de ciclos de cine – debate, pueden desarrollarse otras acciones enriquecedoras y que le dan su real dimensión al funcionamiento de un cineclub. Entre ellas, se proponemos la elaboración de guías técnicas y de análisis de las películas que vayan proyectándose para utilizarlas en distintas áreas curriculares. Elaboración de críticas que recojan las impresiones posteriores a cada exhibición, que permitan re-pensar criterios de selección para futuras programaciones. Búsqueda de información sobre directores y películas: ideología, trayectoria artística, contexto histórico de la película y contexto dentro de su obra. Creación de una base de datos relacionada con el cineclub.
  10. Conocer al público: El público, la comunidad, las personas que se sentarán a ver las películas y luego discutirán, son muy diversas pero siempre comparten características, comenzando por su lugar de origen o residencia, edad, lengua y otros aspectos. En un espacio alternativo lo mejor es conocer a nuestra audiencia de la manera más cercana posible, saber no sólo su edad, género y lengua como se suele hacer para proyectos comerciales o culturales, sino también sus preocupaciones específicas, las experiencias que atraviesa en el momento, sus necesidades y objetivos como colectivo. Conocer al público es una de las claves al programar, si le gusta lo que encuentra en la pantalla durante cada proyección, si ese mensaje que se le transmite lo conmociona, lo toca, lo conmueve o lo lleva a conocerse un poco más, entonces estaremos cumpliendo con la tarea de un exhibidor. La opción de hacer un perfil demográfico y uno psicográfico de nuestra comunidad nos permite conocerla mejor y es muy recomendable. Un perfil demográfico se concentra en obtener información básica de nuestra audiencia, debemos recurrir a datos duros y considerar estos aspectos: ¿Cuántas personas viven en la comunidad? ¿Cuáles son sus edades? ¿Cuántos hombres? ¿Cuántas mujeres? ¿Qué lengua hablan?. El perfil psicográfico, por otro lado, se concentra en el estilo de vida de nuestro público: ¿Cuál es su nivel educativo? ¿A qué se dedica? ¿Cuál es su nivel socioeconómico? ¿De cuánto tiempo libre disponen? Estas preguntas nos ayudan a conocer a quienes conforman nuestra comunidad y puede ayudarnos a definir nuestra programación.
  11. Gestión de recursos: Las actividades del proyecto de exhibición requerirán distintos tipos de recursos. La obtención de recursos financieros y materiales puede lograrse a partir de fondos públicos, fondos privados y de financiamiento colectivo. Es recomendable que el financiamiento del proyecto sea mixto: basarse en el equilibrio de recursos tanto públicos como privados para un mejor funcionamiento.
  12. Gestionar un patrocinio: Un patrocinio es cuando se recibe una aportación económica o en especie a cambio de colocar la marca de una empresa privada en la publicidad, cartelera o pantalla del proyecto de exhibición. Este financiamiento es efectivo porque puede hacerse directamente con las empresas, también genera alianzas con instituciones y cada marca nueva puede beneficiar la imagen del proyecto. Para gestionar un patrocinio es necesario:
  • Identificar empresas o instituciones que financien actividades parecidas a las del proyecto que se va a proponer o que su actividad comercial se relaciona con ello. Es recomendable buscar empresas locales. Por ejemplo: productoras audiovisuales, restaurantes, tiendas de equipos electrónicos y fotográficos, etc.
  • Contar con la información que se indica en el capítulo “I. Nuestro Proyecto” para presentársela al posible patrocinador y convencerlo de la viabilidad del proyecto.
  • Al documento anterior se le debe agregar los beneficios para el patrocinador. Por ejemplo: uso de su imagen en material promocional o en pantalla, cobertura en medios locales, mención especial en funciones, lugares especiales o gratuitos, etc.
  • Se pueden desarrollar distintos paquetes de patrocinios dependiendo de la aportación económica del patrocinador. Estos deben incluirse en el documento que incluye la información del proyecto.
  • Al terminar el evento es recomendable enviar un documento que resuma en cifras y fotografías lo que se hizo y de qué manera. Este documento, llamado testigo, ofrece evidencia probatoria para que el patrocinador corrobore que su aportación fue real.
  1. Gestión de películas: Tal vez el mayor problema de los cineclubes y las salas independientes sea encontrar los materiales a proyectar. Una vez que se han seleccionado las películas que se exhibirán habrá que encontrarlas. Es muy importante que algún miembro del equipo se encargue específicamente de este trabajo. “Siempre” que se exhibe una película se debe contar con el material obtenido de manera legal y tener la autorización para hacerlo. Se puede tener acceso a una película de tres maneras: Autorización del realizador, Autorización del distribuidor o pago de derechos, Préstamo de acervos y festivales. Existe una cuarta manera, pero no es 100% legal y en realidad implica que para no ser demandados básicamente tendrían que exhibir sin cobrar y mantenerse bajo la bandera de proyecto educativo, es decir, que sus proyecciones tienen que plantearse como una actividad que fomente la cultura y educación por el cine, por lo que no sólo se tiene que proyectar sino también dar una charla en base a un tema vinculado a la proyección. También puede que no les importe y sólo proyecten por el interés de promover la apreciación cinematográfica. Esto último en realidad, es la forma más común de hacer cine clubismo y ha estado presente a lo largo de toda la historia del cine club.
  2. Licencia de exhibición: Si se desea hacer exhibiciones públicas con regularidad, sobre todo si estas son de gran magnitud, lo ideal es obtener una licencia de exhibición que certifique el proyecto. Actualmente en México existe sólo una empresa que expide este tipo de licencias. La Motion Pictures Licensing Corporation México es parte de una red internacional que otorga licencias para el uso de los derechos audiovisuales de obras cinematográficas y que opera desde hace 25 años representando a los grandes, medianos y pequeños distribuidores cinematográficos a nivel local y mundial. En América Latina, MPLC representa a más de 80 distribuidores y a sus miles de obras cinematográficas disponibles en formato DVD, VHS y electrónico. Para conseguir una licencia se recomienda contactarse vía telefónica con la empresa: http://www.lysa.mx
  3. La presentación: Esta introducción filme ampliara la información de la cinta contenida en los folletos, podrá incluir un recuentro de filmografía del director, un actor, el productor u otro; particularidades de la cinta, música etc. Centrando al espectador en el ciclo o programación. Deberá hacerse de forma clara y concisa en un tono amable por parte del director, un invitado u otro miembro del cineclub que conozca la cinta y el manejo del público. El tiempo estimado es no menos de 2 min. Pero no más de 5 min.
  4. Cine-Foro: Esta es tal vez la parte más importante en la presentación de un cineclub ya que lo diferencia de una cinemateca o la proyección en un cine, además rompe la unilateralidad comunicacional y permite al público participar activamente y no ser solo un espectador lejano atado a una silla. El cineforo se prepara con tiempo de anticipación, si es posible se invitara una o dos personas curtidas en el tema a tratar, si esto no es posible uno o más miembros del cineclub deberán estudiar el tema con esmero. El cineforo será coordinado por el director del cineclub o ya sea que invitemos a un especialista en el tema del ciclo, o al propio talento de la película recién exhibida, o simplemente que nosotros como programadores moderemos una discusión relacionada con algún aspecto interesante que se relacione con el filme. El tiempo estimado para este es de aprox. 20min pero en ocasiones esto puede variar dependiendo el tema que se trate. Del sondaje hecho con los cineforos sabremos el impacto que el cineclub tiene en los asistentes. El éxito o fracaso de este tipo de actividades depende directamente del tipo de público que asista a nuestro cineclub. Si a nuestra audiencia no le apetece participar de estas pláticas, no lo forzaremos y habrá que dejarlo para después.
  5. La retribución económica: Un tema recurrente en los cineclubes y salas alternativas es la retribución económica o en especie que se le pide al espectador. Este punto es importante considerarlo desde la planeación del espacio de exhibición ya que se trata de los recursos que cubrirán gastos importantes. Las retribuciones pueden hacer entender a la comunidad sobre la importancia de mantener el proyecto en conjunto; estas pueden ser donativos que se le pidan a la audiencia antes de la proyección o una cuota de recuperación mínima, pensada para sopesar los gastos básicos como carteles, luz, medio de transporte, derechos de exhibición o gastos de envío de materiales. También se le puede pedir a los espectadores una retribución en especie como levantar la basura o ayudar a recoger las sillas después de la función. Lo importante es que el público retribuya de acuerdo a las necesidades del proyecto, nutriendo esta comunidad que se forma al compartir una película. Es importante que se entienda la idea de participación y construcción de algo entre todos.

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Fuente: Aquí cine, EnFilme, Organizar un cineclub, Aerozapato, Wikipedia, 35Milímetros.

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