FILMOTECA: 15 MUSICALES DE CULTO DE LA HISTORIA DEL CINE.

Aunque en la actualidad ya no se producen tantos filmes musicales como solía suceder a inicios de los 2000’s y mediados de los años 30’s, no podemos negar que desde la llegada del sonido a la gran pantalla a finales de los años 20, el musical ha sido uno de los géneros más importantes de la historia del séptimo arte. Es uno de los géneros en los que más se ha experimentado con el sonido, narrativa y formato de imagen del cine. De hecho, quizás, el musical es una de las mejores representaciones de lo que es el séptimo arte: un artificio. Por eso, en esta ocasión hemos querido rendir un homenaje a este género recordando los filmes más sorprendentes y que son considerados de culto por miles de cinéfilos.

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South Park: Bigger, Longer & Uncut (Dir. Trey Parker, 1999)

En la actualidad South Park es considerada una de las series más divertidas y controversiales por satirizar con humor negro la sociedad y cultura estadounidense a través de las historias y situaciones surrealistas que les suceden a sus protagonistas. 15Pero a finales de los 90’s, sus creadores Matt Stone y Trey Parker, decidieron llevar las cosas un paso más allá y realizaron uno de los musicales animados más entretenidos, inteligentes y satíricos de la década. Un filme que a la vez que parodia a las películas de animación de Disney como “La Bella y la Bestia” y “La Sirenita” así como el musical “Los Miserables”, también respeta las reglas del género para crear una obra en que se crítica y expone la controversia en a la libertad de expresión y a la censura en Estados Unidos, tomando como punto de partida una guerra entre EE.UU. y Canada por el lenguaje soez de unos actores canadienses ídolos de los niños protagonistas de la serie. La película, siguiendo la tónica de la serie, roza lo absurdo con la aparición de Saddam Hussein como amante de Satanás, pero con un guión ingenioso y critico que no debe ser menospreciado. El filme cuenta con doce canciones de Marc Shaiman, Parker y con letras adicionales de Stone. La canción “Blame Canada” fue nominada para un Óscar de la Academia y la canción “Uncle Fucka” ganó un MTV Movie Award a la Mejor Interpretación Musical.

A Hard Day’s Night (Dir. Richard Lester, 1964)

Comedia musical británica protagonizada por The Beatles (John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr) durante el apogeo de la Beatlemanía. La película fue hecha en un estilo de documental ficticio que se sale de los cánones del género musical cinematográfico para contar las aventuras del cuarteto de Liverpool en Londres para la presentación en vivo en un programa de televisión.14 Con “A Hard Day’s Night”, Los Beatles aportaron por primera vez al cine el anárquico punto de vista del rock n’ roll. Divertidamente caótica e irreverentemente a la moda, esta película nominada a los Oscars captó no sólo el rápido entusiasmo que generó el grandioso estrellato de la banda, sino también el enloquecido encanto de cuatro jóvenes instalados al otro lado de las normas en un mundo no del todo preparado para ellos. El film recogió la irracionalidad cómica, frenética y apasionada del estilo de vida del rock n’ roll como si fuera la primera ocasión en que ello se hiciera. La película en sí misma ya desobedecía las leyes cinematográficas establecidas. Con su peculiar tratamiento, el director, Richard Lester, encabezó una singular revolución en cuanto al modo en que se abordaban las películas para los jóvenes, incorporando el ritmo trepidante y el sentido de libertad desbocada propios de una canción pop de tres minutos en un estilo cinematográfico sin par. Película inquieta, anticipada a su época, más de tres décadas después del momento cumbre de la Beatlemanía, que no sólo marco una nueva forma de hacer los musicales sino que también tiene el mérito de haber influido a las películas de espionaje en 1960, el programa de televisión de The Monkees y videos de música pop.

Dancer In The Dark (Dir. Lars von Trier, 2009)

Tercera parte de la trilogía fílmica “Corazón dorado” de von Trier en la que se incluyen “Breaking the Waves” y “Los idiotas”; todas historias de heroínas que se mantienen inocentes pese a sus acciones. “Bailando en la oscuridad” es sin lugar a dudas uno de los musicales más trágicos del séptimo arte, pero también es uno de los filmes más bellos de los inicios del siglo XXI. 13Es un poema, cine revolucionario, que a diferencia de otras películas aupadas grotescamente a los altares por consenso divino, jamás ha despertado aquiescencias ni pactos de ninguna clase. Muy al contrario: se trata de un canto a la muerte capaz de alimentar desprecio, rechazo o desdén con tanta energía como convoca la vehemencia. Es interesante la manera como la película reconsidera y reelabora el musical hollywoodense, de una manera extrañamente idealizada, irónica y emocionante, chocante y evidentemente posmoderna. De hecho, hacer una película musical como “Bailando en la oscuridad” es lo más parecido a un suicidio sin purgatorio en el caso de cualquier otro director, pero von Trier, el loco, el repudiado, el maldito, es un puto genio, un bastardo con corazón de oro capaz de reconvertirse en cronista de toda la miseria del mundo, y de elevarla a los cielos con la voz de Björk.

The Umbrellas of Cherbourg (Dir. Jacques Demy, 1964)

12Mientras otros realizadores de la Nouvelle Vague, o nueva ola francesa realizaban filmes en blanco y negro, más naturalistas, experimentales, o lejos de la inquietud política de, por ejemplo, Jean Luc Godard, el año que éste rueda “El Soldadito (1963)”, Jacques Demy filma, en rabioso y saturado color, la primera película de la historia del cine completamente cantada, a modo de ópera, usando voces sin impostación y dividida en partes: la partida, la ausencia y el retorno. La extrañeza inicial que este hecho puede producir en el espectador se supera rápidamente por el romanticismo fatalista que rezuma el filme y uno pasa a encontrarse súbitamente cautivado por la belleza pictórica de los decorados de Bernard Evein y los emotivos compases de la música de Legrand. La grandeza del cine de Jacques Demy reside precisamente en el talento con el que es capaz de combinar dichos elementos y concederles especial relevancia. La decoración está muy trabajada a nivel cromático de manera que el uso del color, por irreales que resulten sus tonalidades, tenga un significado expresivo en cada escena. Lacrimógena y sentimental historia de un primer amor y de separación con situaciones domésticas y diálogos comunes, y agridulce final; tan exquisitamente concebida y dirigida que adquirió con el tiempo categoría de película de culto. Una obra que nos sigue conmoviendo… tanto tiempo después.

Little Shop of Horrors (Dir. Miles Goodman, 1986)

11Basada en la obra musical de Broadway del mismo nombre que a la vez esta basada en una película de los 60’s en la cual aparece un joven Jack Nicholson. La obra musical mantenía el humor negro del original, añadiéndole a las canciones un toque que parodiaba las típicas producciones de Broadway, ya que, originalmente, la obra se exhibió en el Off-Broadway, el circuito independiente. El estilo musical de la obra iba a ser inicialmente el usado en los musicales habituales de Broadway, pero luego se decidió cambiarlo por un estilo más cercano al de los años sesenta. El humor negro, las canciones, el toque de serie B, los actores, la planta… Todo. Frank Oz hizo su mejor película contando la historia de un desgraciado florista, Seymour Krelborn (Rick Moranis), que se encuentra con una planta que le ofrecerá le ofrecerá riquezas a cambio de sangre humana y fresca. La película sigue la estela destroyer del musical, no por nada el equipo creador es el mismo, con toques como cuando Ellen Greene, Audrey en la película y también en la obra musical original, acaba de cantar Somewhere That’s Green un borracho vagabundo desfila por la pantalla dando paso al siguiente número. Además, Somewhere That’s Green es una sátira sobre el american way of life y como debía ser la familia perfecta en los primeros sesenta, tal y como era representada en televisión.

The Jazz Singer (Dir. Alan Crosland, 1927)

Primera película comercial parcialmente rodada con sonido y diálogos sincronizados, que utilizó el sistema sonoro “Vitaphone” (grabación de sonido sobre un disco). A partir de ese momento, el cine cambia de manera radical. La película fue inicialmente una obra musical para teatro del autor estadounidense Samson Raphaelson, en Broadway era interpretado por el actor y cantante George Jessel. 10La obra adaptada contaba con cinco actos el cual el personaje central narra la historia de una familia judía ultra ortodoxa, el Rabino Rabinowitz que era el padre, quiere que su único hijo Jakie, dé continuación a la tradición familiar y se convierta en la quinta generación de rabinos, pero éste elige otro camino y por lo tanto otra forma de expresión para sus aptitudes vocales: decide convertirse en un cantante de jazz. Unos años más tarde, ahora haciéndose llamar Jack Robin, se ha convertido en un talentoso cantante de jazz. Él trata de construir una carrera como artista pero sus ambiciones profesionales, en última instancia, entran en conflicto con las exigencias de su casa y su herencia. El filme se convirtió en un hito histórico y punto de referencia del cine, ya que la mayoría de la gente asocia esta película con el advenimiento del cine sonoro (aunque Don Juan (1926), una película muda de John Barrymore, también tenía una banda sonora sincronizada realizado por la New York Philharmonic y efectos de sonido que utilizan el sistema Vitaphone). Habría quedar claro que esta película no era la primera película sonora, ni la primera película de ‘walkie’ o la primera película musical pero la forma en que fue vendida por el uso del sonido la colocaron como el filme sonoro más exitoso de su época. Obtuvo un Premio Oscar honorífico por revolucionar la industria del cine.

Willy Wonka & the Chocolate Factory (Dir. Mel Stuart, 1971)

Esta comedia musical excéntrica, tiene el doble propósito de educar a los padres sobre cómo educar a sus hijos adecuadamente y hacer que los más pequeños comprendan verdaderamente las cosas horribles que les va a pasar si no se comportan como buenos niños y niñas. 09La inclinación de Dahl para el humor oscuro nunca fue más evidente que en el terrible destino que se les reserva a los cuatro niños infernales en su historia, y uno de los aspectos más loables sobre la adaptación cinematográfica de Mel Stuart es que no descarta la comedia de humor negro, en todo caso, parece acentuarla y a la cual le termina añadiendo un toque de musical que la hace más interesante y agradable. Gene Wilder era una opción atrevida para el papel principal de Willy Wonka. Mientras que Wilder no parece encontrarse totalmente cómodo en el papel, él logra aportar la mezcla perfecta de talento para el espectáculo agradable, la excentricidad y la amenaza subestimada que necesita su carismático personaje. Basada en el libro de Roald Dahl “Charlie y la fábrica de chocolate), este clásico del cine infantil al momento de su estreno llegó a pasar sin pena y sin gloria en las salas de cine. A pesar de la buena recepción por parte de los críticos, entre ellos el referente Rogert Ebert, la acogida comercial fue escasa, y apenas logró amortizar el presupuesto invertido. Tras unos cuantos años prácticamente desapercibida, la llegada de los vídeos caseros y unas estratégicas reposiciones navideñas durante los años ochenta consiguieron reflotar su fama, hasta convertirla en el clásico de culto infantil que es hoy en día.

Mary Poppins (Dir. Robert Stevenson, 1964)

Película musical de fantasía que mezcla actores reales con secuencias animadas y que está basada en varios libros del mismo nombre. De hecho, el primer libro de la serie Mary Poppins fue la base principal de la película. De acuerdo con el comunicado de 40 aniversario en DVD de la película en 2004, las hijas de Walt Disney se enamoraron de los libros de Mary Poppins, y le hicieron la promesa de hacer una película basada en ellos. Disney primero intentó comprar los derechos cinematográficos de Mary Poppins de Pamela Lyndon Travers ya en 1938 pero fue rechazado porque Travers no creía una versión cinematográfica de sus libros haría justicia a su creación. Durante más de 20 años, Disney hizo periódicamente esfuerzos para convencer a Travers para que le permitiera hacer una película de Poppins. Finalmente lo logró en 1961, aunque Travers exigieron y obtuvieron derechos de aprobación del script. 08Los Hermanos Sherman compusieron la partitura musical y también estuvieron involucrados en el desarrollo de la película. Dentro de estas composiciones una de ellas resultó ganadora en los Premios Óscar, 1964, en la categoría Mejor Canción Original (“Chim Chim Cher-re”), además del recibido como Mejor banda sonora; ese mismo año también recibieron dos Grammys en las categorías Mejor banda sonora original escrita para una Película o Televisión y Mejor Grabación para Niños. La música, además de las letras, envolvieron a los personajes haciéndolos más entrañables, éstas marcaron la niñez de aquella época e incluso han trascendido de generación en generación formando parte de la cultura popular, dentro de las canciones más queridas por el público se encuentran “Chim Chim Cher-e”, “A Spoonful of Sugar”, “Supercalifragilisticoexpialidoso” y Feed the Birds. El éxito logrado por el audio tan representativo de la cinta en cuestión, llevó a Mary Poppins directo a Broadway. Algunas de las piezas fueron editadas debido a limitaciones en el tiempo del film y otras por ser parte de pasajes introductorios. Buena Vista Records se encargó de la edición de la banda sonora y sacaron el primer disco LP a la venta, posteriormente fue reeditada para su uso en teatro y su redistribución en discos de vinilo bajo el sello Walt Disney Records.

Pink Floyd The Wall (Alan Parker, 1982)

Película de culto basada en el álbum de Pink Floyd The Wall. El guión fue escrito por el vocalista y bajista de Pink Floyd, Roger Waters. La película es altamente metafórica y rica en simbolismo y sonido. Presenta pocos diálogos y es conducida principalmente por la música de Pink Floyd. La película contiene 15 minutos de elaboradas secuencias de animación creadas por el ilustrador Gerald Scarfe y Roger Waters, parte de las cuales describen una pesadilla basada en los bombardeos alemanes sobre Inglaterra durante la Segunda Guerra Mundial. 07También aparecen referencias a la esposa del protagonista y a su vida en general. Una de las características resaltantes de la película es la poca cantidad de diálogos, pero esto no afecta el impacto de la misma, al contrario lo incrementa y junto con las animaciones y la vida del personaje nos lleva a una impactante experiencia, que busca hacernos reflexionar sobre la naturaleza de un individuo y como es que nuestros temores, la presión, la falta de apoyo y los asuntos sociales llegan a encerrarnos en nuestra propia mente, limitándonos con ciertas decisiones, alejándonos a veces de las personas y llevándonos de la mano hasta un punto de explosión emocional, porque no me dejarán mentir absolutamente todos hemos llegado a tener un cierto grado de crisis. La película sigue de cerca la estructura musical del álbum, con algunas pocas modificaciones, pero cuenta con una intriga específica y narrativa.

Wizard of Oz (Dir. Victor Fleming, 1939)

 “El mago de Oz” sigue siendo la más extraña, más aterradora, más excéntrica, más inquietante y más inolvidable película para niños que es en realidad una película para adultos que jamás se haya hecho en Hollywood. El filme es un y música que se ha convertido por méritos propios en un clásico del cine musical. La producción está basada en la novela infantil de L. Frank Baum “El maravilloso mago de Oz”, en la cual una joven estadounidense es arrastrada por un tornado en el estado de Kansas y dejada en una fantástica tierra donde habitan brujas buenas y malas, un espantapájaros que habla, un león cobarde, un hombre de hojalata y otros seres extraordinarios.06 Aunque el crédito mayoritario de dirección ha sido para Victor Fleming, la película en realidad fue dirigida por Norman Taurog, King Vidor, Victor Fleming, Mervyn LeRoy y George Cukor. Al momento de su estreno El Mago de Oz fue un éxito instantáneo con el público y con la crítica (el periódico The New York Times publicó que la película era tan genial y alegre que cualquiera que tuviera comentarios negativos debía ser mandado a la cama sin cenar), pero no logró recuperar el costo de producción en taquilla. Aún así, con el paso de los años es clásico del séptimo arte se ha convertido en un parte aguas del género musical. Desde el magnífico espectáculo de color, la ingenuidad en la que colabora decisivamente una inspiradísima Judy Garland, y las inolvidables canciones (“Over the Rainbow”, “Follow the Yellow Brick Road”, “Youre Off to See the Wizard”… con música de Harold Arlen, letras de E.Y. Harburg y la gran voz de Garland) convierten el film en una gozosa fantasía, que resiste impertérrita el paso del tiempo, y nos invita a recorrer el camino fantástico de ladrillos amarillos.

All That Jazz (Dir. Bob Fosse, 1979)

Este filme ganador de cuatro Oscar a la mejor dirección artística, al mejor diseño de vestuario, al mejor montaje y a la mejor banda sonora, además de la Palma de Oro del Festival de Cannes, es una obra inspirada en el intenso período de trabajo de Bob Fosse cuando editaba su película Lenny y simultáneamente preparaba el musical Chicago, para Broadway en 1975. Lo cierto es que ‘All That Jazz’ puede parecer una película anticuada en sus formas. 05Pero es que ya nació anticuada, y así lo quiso su creador. Filmada un poco al estilo de un falso documental, en el que la vida cotidiana del coreógrafo y director se va alternando con diálogos oníricos con una misteriosa dama que probablemente sea la Muerte, llamada Angelique (interpretada por Jessica Lange) a menudo tendremos la sensación no de estar asistiendo a una ficción, sino de estar viendo ensayos grabados, pruebas de casting reales, sucesos que un documentalista ha mezclado con la ficción de manera magistral. La serena cámara de Fosse convive con un montaje sincopado, salvaje, en parte responsable de esos montajes de ahora a lo Guy Ritchie, pero mucho más elaborado, más inteligente y más rico en su búsqueda formal. Fosse nunca fue un genio del cine, pero desde luego tenía personalidad, y sabía otorgar a las herramientas cinematográficas una fuerza, un estilo muy propio, que hacía perdonar sus carencias. Algunos han comparado esta película con ‘Fellini 8½’ (‘8½,’, 1963), y no les falta razón en lo temático, aunque quizá sí en la forma de abordar las obsesiones del creador.

Rocky Horror Picture Show (Dir. Jim Sharman, 1975)

Esta comedia musical y su tributo al cine B y de ciencia-ficción, su estética glam, su rebosado kitsch y la música rock, lo gótico y el burlesque son elementos que transforman esta obra de culto junto con las canciones de los Beatles, Brigitte Bardot y las pinturas de Andy Warhol como las más grandes referencias de la cultura pop del siglo XX, y su influencia continúa en el siglo XXI.04 El filme que cuenta la historia de una pareja que, tras una avería en su coche, se ve obligada a pasar la noche en la mansión del Doctor Frank-N-Furter que celebra la convención de transilvanos con motivo de la creación de su criatura, Rocky Horror, un hombre perfecto cuyo “medio” cerebro pertenece a un delincuente juvenil. La película, en sí misma, es un musical que honra (y al tiempo satiriza) las películas de ciencia ficción, en particular las producciones en blanco y negro de la RKO y Ed Wood. El maquillaje, la actitud y la extravagante estética de la película ha influenciado a varios artistas y shows de televisión llevándoles a rendir homenaje a la obra adaptada en el cine. También por más de cuarenta años en cada obra teatral, gay parade y halloween vestirse de Dr. Frank N. Furter, Riff Raff, Rocky, Columbia y Magenta se ha transformado en un rito fundamental. Todavía hoy en los cines en los que se proyecta se puede oír al público corear sus temas, sobre todo el famoso Science Fiction Double Feature (sesión doble de ciencia ficción).

Singin’ In The Rain (Dir. Stanley Donen, Gene Kelly, 1952)

Hecha siguiendo los esquemas clásicos de la Metro-Goldwyn-Mayer, tiene su inspiración en toda la serie de Melodías de Broadway que se fueron realizando en Hollywood en los 30 y 40, coincidiendo con la aparición del cine sonoro. Con este filme, Gene Kelly y Stanley Donen consiguen el que sin duda es el musical más famoso de la historia del cine. El filme es una amable parodia del impacto que supuso en la industria cinematográfica el tránsito del cine mudo al cine sonoro. 03Y así nos narra los problemas que surgen en la elaboración de una película cuya protagonista principal, la diva Lina Lamont (Jean Hagen), resulta tener una voz aflautada. Además de su atractiva trama, sobre todo para los amantes del cine, el filme es una comedia musical y todo lo que ello significa: canciones, números musicales multitudinarios, decorados imposibles y colores fantásticos. Un musical que asienta sus bases irónicas ya desde la primera secuencia en la que Don Lockwood nos cuenta desde una alfombra roja sus gloriosos comienzos, mientras en flashback vemos todo lo contrario. Números musicales aparte, la película tiene momentos únicos e hilarantes que, como ya hemos dicho, parodian ese momento crítico de la historia del cine. Sin lugar a dudas uno de esos filmes, que sin importar cuantas veces lo veas, siempre te va dejar con un gran sabor de boca.

West Side Story (Robert Wise, 1961)

El argumento está basado en la historia de Romeo y Julieta, de W. Shakespeare, pero adaptada a los tiempos modernos. En Nueva York, dos bandas de jóvenes, los Sharks, de origen puertorriqueño, y los Jets, estadounidenses de origen irlandés, son rivales y viven en disputas. La comedia musical West Side Story se estrenó en 1957 en Nueva York y alcanzó un gran éxito. Inicialmente, el argumento de West Side Story iba a centrarse en las diferencias entre judíos y católicos, pero después de leer una noticia en el periódico sobre los enfrentamientos entre pandillas puertorriqueñas e irlandesas en Nueva York, Bernstein y el libretista Laurents cambiaron de idea. El espectáculo partía de una idea original del coreógrafo Jerome Robbins, desarrollada en estrecha colaboración con el compositor Leonard Bernstein, el guionista Arthur Laurents, el letrista Stephen Sondheim, y el escenógrafo Oliver Smith. 02El musical fue innovador: por los bailes, que forman parte de la acción dramática; por la música muy variada de Bernstein (ritmos latinos, jazz, canciones de amor de gran belleza melódica…) y por la temática. Una de las canciones más famosas de esta obra es America, donde se contraponen las dos visiones de los emigrantes al llegar a Estados Unidos: la ilusión por la libertad, la modernidad y el consumismo, y por otro lado el desengaño ante la marginación racial y la pobreza. La puesta en escena de la canción America se sitúa en una azotea donde los miembros de la pandilla puertorriqueña Sharks y sus novias charlan sobre su vida en Estados Unidos. La partitura de West Side Story fue creada y orquestada por el propio Bernstein, con la ayuda de Sid Ramin e Irwin Kostal. El número de músicos requerido para una interpretación apropiada de la pieza está entre los más altos del repertorio de teatro musical. La partitura necesita de cinco instrumentistas de viento-madera (cada uno encargado de varios instrumentos), siete metales, cinco percusionistas, un teclista, un guitarrista y doce instrumentistas de cuerda. En total, son necesarios 30 músicos para interpretar la partitura tal cual fue escrita por el compositor.

Fantasia (1940)

Tal vez habrá varios que comenten que este filme experimental realizado por el estudio del ratón más famoso, no debería ser considerado un musical, y puede que tengan razón, pero honestamente dentro de toda la filmografía de películas musicales que el estudio de cine animado ha producido, ninguna ha logrado llegar a los niveles de “poesía” y experimentación cinematográfica que este clásico de los 40’s consiguió al poner a la música como la base de la creación visual. Su composición supuso un trabajo experimental sin diálogos (salvo las breves intervenciones del director de orquesta y Mickey Mouse) cuyo objetivo es ilustrar o acompañar con la animación temas de música clásica. A lo largo del filme se interpretan ocho piezas musicales, interpretadas la mayoría de ellas por la orquesta de Filadelfia dirigida por Leopold Stokowski, que acompañan a siete secuencias de animación. 01La película, después de la aparición del título, comienza inmediatamente como si estuviéramos en un teatro: un telón se abre mostrando una escena en penumbra, las siluetas de los músicos que se van acomodando se perciben sobre una pantalla azul con sonidos de instrumentos afinándose. El narrador, como si estuviera retransmitiendo, da la bienvenida a los espectadores mientras explica al público que existen tres géneros de música; al mismo tiempo, algunos instrumentos van apareciendo, percibiéndose su sonoridad con claridad. Los tres géneros de los que habla son: la música «narrativa», que cuenta una historia, la «ilustrativa», que evoca una o varias imágenes, y la música «absoluta», que existe por ella misma. Para muchos autores y críticos este filme animado es una obra de arte de un género nuevo, un puente entre las artes y una forma de presentar el arte (un nuevo medio de comunicación) pero para nosotros es una de las mejores representaciones de lo que un musical puede llegar a hacer cuando trasciende sus limitaciones.

Editor: Jonás Axel & Mario Alberto Flores

Bibliografía: Marines Coloniales, La Butaca, Miramax, Blog de cine, Las mejores películas de la historia, El Digoras, El peliculista, DeCine21, Ismorbo, Blog de cine, Computer.

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